lunes, 14 de septiembre de 2015

MUJERES EXTRAORDINARIAS



                          JUANA, LA MUJER QUE ACCEDIÓ AL PAPADO

Jorge Noriega

    Juana, la única mujer, que se sepa, que llegó a la silla pontificia, nació en el siglo noveno de esta era en lo que hoy es Ingelheim, actual Alemania.                              Hija de un predicador ambulante, se desarrolló entre gente del clero; su padre, severo, no quiso que Juana se educara, la madre de quien no se sabe gran cosa, no cumplió la voluntad del marido y sin que este se enterara, proporcionó a Juana, mediante sus relaciones con gente de iglesia, una muy completa instrucción. Tanto que la niña pudo a edad muy temprana, leer la biblia. En griego. Y comprender los rudimentos del libro sagrado.
    La influencia de la madre y sus tutores, no tengo dudas, hicieron crecer en Juana un intenso sentimiento de curiosidad intelectual. Y aunque la época veía hostilmente a las mujeres instruidas a quienes vedaba todo tipo de conocimiento salvo el necesario para cumplir con las funciones caseras, Juana, queriendo aprender lo que intuía en las conversaciones del padre con sus colegas, ideó la mejor manera de ingresar en los monasterios y estudiar: se disfrazó como hombre; masculinizó su nombre: se hizo llamar Johannes Anglicus (Juan el Inglés) y fugándose de la casa familiar empezó a viajar con un fraile de quien según parece aprendió los menesteres eclesiásticos.      
    Llegada a Roma en fecha incierta y por razones desconocidas después de la muerte de su amante, aprovechó sus ya sorprendentes conocimientos para lograr un muy notable prestigio entre los funcionarios del Vaticano. El Papa León IV la nombró su secretario para asuntos internacionales. En 844  ingresó en la Curia como notario y se la consultaba con frecuencia. El Papa mismo la llamaba a consulta con bastante frecuencia. De ahí al cardenalato no hubo más que un simple trámite burocrático que superó con agilidad.
    Juana o Johaness Anglicus, fue haciendo crecer, voluntariamente o no, su reputación. Así, siguiendo la costumbre de la época, a la muerte de su antecesor se llamó al pueblo y a la nobleza para votar por algún candidato. Juana fue votada y  elegida Papa. Era el año 854.
    Año en que inició un tranquilo reinado. Sin sobresaltos ni sospechas, al menos aparentes, de su verdadera condición.
    Aquí surge una pregunta:  ¿Era esa calma un elaborado plan para ocultar la sensualidad y lascivia de Juana? Sus varios amantes y la frecuencia con que los sustituía dejan ver el ansia sexual que si bien paliaba con otra inquietud, la del saber, no la dejó hasta su final, trágico, por lo demás.
    Juana Séptima, la única mujer que ejerció el pontificado fomentó el estudio de las ciencias, apoyó a los monasterios que ofrecían formación humanística y científica. En  la cuestión religiosa no se interesó mayormente; cumplía con las formalidades, participaba con gusto en las ceremonias públicas y nada hacía sospechar del secreto que guardaba con celo.
     Sin embargo, y a pesar de las precauciones, el papa-papesa fue descubierto: la época estaba sumida en la ignorancia y superstición, el estado grávido era fuente de prácticas muchas veces fruto de malas voluntades y envidias; sorprende el elevado número de muertes entre mujeres a punto de parir. Juana debía, seguramente, saber esto. Y se cuidaba según los recursos de su tiempo. No se sabe, por razones obvias, en qué consistían las atenciones hacia su estado, ni tampoco su estado de salud aunque debía ser bueno si atendemos a sus frecuentes salidas de palacio, a su actividad entre los necesitados, a su intenso deseo de estudiar y a la frecuencia de sus tratos amatorios, de todos conocidos y por nadie censurados.
    Tanto fárrago habría de costarle la vida.
     Ignorante de la posible fecha del alumbramiento, siguió muy activa.
     Cerca ya del parto, y después de gobernar dos años, siete meses y cuatro días, Juan Séptimo, el falso papa, salió a uno de sus acostumbrados recorridos. A caballo. De pronto cayó de la montura. Sin poderse levantar, tuvo un aborto; la muchedumbre salió pronto del asombro, empezó a golpearla, a lapidarla. Finalmente la ataron con su hijo en brazos, a la cola de un caballo, se fustigó al animal y Juana fue arrastrada por las calles hasta la muerte.
    Se dice que en el lugar donde murió se cavó precipitadamente una fosa donde quedó sepultada la papesa.
    Desde entonces muchos de los papas no pasaron por esas calles, las evitaron rigurosamente, muchas son las razones que los romanos dan para explicar la actitud de los pontífices. Ninguna se sustenta.
    Hoy la historia sigue viva, Juan Séptimo, a pesar de la oposición eclesial, está ahí
para incordio de quienes se sienten ofendidos: Juan Séptimo goza entre los enterados, de la misma estima y fama de otros papas menos célebres y casi desconocidos
      
 Fuentes:
 Historia de los Papas, Ludovico Pastor  
 La leyenda del papa, Peter Stanford
 El Papa Juan. Novela Donna Woolfolk Cross
   
 Epílogo muy necesario  
 Habiendo quedado muy ofendida la grey católica por la transgresión de Juana, se decidió verificar el sexo de cada papa después de la elección y antes de consagrarlo: Se le hacía sentar en la Sedia stercoraria: un asiento con un agujero en el centro; un joven eclesiástico tocaba los genitales del nuevo pontífice, y de estar todo en orden exclamaba: Dos tiene, y bien colgantes. Duos habet et bene pendebant.                                                                                         






AFORTUNADO  ÉL

De Javier Flores Carranza

Afortunado él
Contenedor de ti
Imperturbable en el tálamo
Solo mirarte un segundo

Afortunado él
Visor principal 
Anhelos aromas  fantasías
Cadencia solvencia abanico de sal

Afortunado él
A quien amas
Por quien lloras
Al que constantemente mientes

Afortunado él
Frutal de rosas rojas 
Vitral de arena
Repique de silencios

Afortunado él
Provocador de hecatombes
Intimidad palabra mano boca lengua pene
Ansiedad        reposo perenne

Afortunado él
Hasta su muerte
Tenerte beberte
Mi muerte








































NOSTALGIA EN BENDICIÓN

Espacio bendecido
De almas derrengadas

Fragancia musical
Capullo en éxtasis

Edad  olvido
Fragua en calma

 El adiós en Sala de Espera

Ojos de cantera
Corazón de ceniza

Nostalgia y devoción en orfandad
Frente al tocador

Tránsito sin enmienda

Fueron lo que son
Lo que nunca serán.















BATALLA ICONOCLASTA DEL PLASER

Desde que fui expulsado
En la batalla iconoclasta del placer

Vivo a plenitud
En reposo
Herido

Bajo la sombra fantasmagórica
De tus besos innombrables

Ahí  queda a Pedro
Al Gato
Al Perro
Al Colorado
Al Alacrán

Tu cuerpo minado de almendra dulce
Sensualidad manifiesta

Diriman ahí
En la fisura
La perenne ternura de tu alma

Expuesta siempre

A la mirada de Iguana
Lengua de papel
Olfato de sabueso

Fraguada sobre el carbón
De sus sexos
De mi sexo

















QUE EXTRAÑO

Escucha preciosa
Ya casi amanece
El ruido sobre Viaducto
Cada instante más intenso

Que extraño

El deseo
El dolor
La angustiante espera
Han callado

Su lamentable anhelo
Sucumbió
En el espacio
Etéreo

Ahora hay más
Amplitud
Se puede transitar

En los rincones habitan objetos
Huérfanos
Como la muñeca
De Gabilondo

Coexiste
Una orfandad espiritual

Creo está muriendo algo

Tuyo y mío

No tiene nombre
Ni ojos

Sin embargo
Decía Galileo
Se mueve
Agoniza
















YA MURIO EL POETA

Ya murió el poeta
La madrugada entretejió el amanecer
Con su alma de mercurio

Ahí queda la poesía
Para quien ansié ponerse el saco

Juglares galácticos
Lloren guijarros de oro y plata
Sobre su cuerpo olvidado

Estoy en vigilia

La última veladora de su funeral
Agónica
En el fondo de mi cráneo

































ESTUVO TU CUERPO

Estuvo tu cuerpo
Desnudo
Pleno
En forma de mariposa

A un instante
De mi mano

A tan sólo un pensamiento
Del frenesí

¿Que sucedió?

El deseo fue traicionado

Elucubraciones
Metafísicas

Cosas que no tienen pies ni cabeza

Pero que corroen el alma
El hígado


























UNA TARDE-NOCHE MÁS SIN AMOR

La tarde-noche
invita a la compañía
      al amor

Estoy en Viaducto y Cuauhtémoc
en espera de un Milagro de Reyes

Es cinco de enero de 2008

El globo con mi carta colgando
 se difumina
entre el horizonte multicolor

No puedo
comentar más
mi deseo se frustraría

Ella
obvió
se llama Claudia































TODO, ALGO Y NADA

Algo espero
Nada busco

Algo es mejor que Nada

Nada es mejor que Algo

Tú no eres

Algo ni nada

Ni nada ni algo

Tú eres
Todo
Algo
y
Nada




viernes, 11 de septiembre de 2015

PALABRAS CON PLUS



                                                                PRONTUARIO
                                                         De frases hechas para
                                                  El uso y abuso de los ignorantes, 
                                                     vagos, inútiles y demás ralea.
Por: Jorge Noriega

    “Es de que”…  Frase muy a propósito para disculpar cualquier idiotez que a cualquier idiota se le haya  
     ocurrido    
    “Ora sí que”… Inútil intento para reforzar algún argumento.
    “O sea, ¿no?” Frase que todavía no entiendo.
    “Ya merito”…  Diminutivo usado por cualquier político para atenuar la derrota electoral.
     “No somos nada” Frase muy oída en funerales. Quien la pronuncia no tiene idea de lo que dice.
     “Te acompaño en el sentimiento” Esta es deprimentemente vacua.
     “Los que lleguen a tiempo, podrán entrar, los que no, no”. Sin comentario.
     “Partido Revolucionario Institucional”  Una de dos: O revolucionario o institucional
     ¿”A quehoras son”? En busca del tiempo perdido.
     “Muchos días de éstos” Nunca se saben la intenciones o deseos de quien esto diga.
     ¿“A poco no”? Desafío a contradecir una afirmación.
      “Ora es cuando” Momento para aprovechar alguna oportunidad.
     “Nomás se nos adelantó” Frase para funeral que pretende ser consoladora.
     “Murió por la patria” ¿Quién o qué es la patria?
     “No jodas” (chingues o fastidies) frase que expresa incredulidad.
     “Lo (a) llenaron de agujeros” Se dice de quien murió a balazos.
     “lo(a) cosieron a puñaladas”                                  apuñalado (a).
     “No hay  más que de dos sopas” Muy escasas alternativas.
     “Atásquense ora que hay lodo” Frase para empezar a comer.
     “La tuya, porque la mía es tornillo” Extraña respuesta a una mentada de madre.
     “Quedó como santocristo” Se dice de quien recibió fuerte golpiza.
     “Mandar a alguien a chingar a su máuser” Enviar, figuradamente, muy lejos a cualquier persona.
     “Lo (a) hicieron bailar el oso” Golpear a alguien sin conmiseración.
     “O te chingas o te jodes” Sarcasmo de crueldad irremediable.
     “No pudo meter las baisas” No pudo defenderse.
     “Lo (a) agarraron con las baisas ocupadas”  Lo (a) atraparon robando in fraganti.
     “Tiene ocupada la chompeta” Se dice de quien tiene piojos, pulgas u otras cosas en la cabeza.